
Salud deriva del vocablo en latín salus que refiere a un estado de total bienestar en la persona tanto a nivel físico, como mental y social. Esta interpretación va más allá de la existencia o no de una enfermedad que afecte a nuestro organismo, englobando factores de la vida diaria que pueden actuar en beneficio o en perjuicio de nuestra salud. Es por eso que hablamos de estilo de vida saludable, es decir el tipo de hábitos y costumbres que posee una persona que pueden permitirle evitar una enfermedad y mejorar su calidad de vida.